Historia de la Fundición
De los siete metales conocidos en la antigüedad (oro, plata, cobre, estaño, plomo, mercurio y hierro) solo el oro se encuentra regularmente
en forma nativa en la naturaleza. Los demás se encuentran
principalmente formando parte de minerales, aunque todos ellos pueden aparecer en pequeñas cantidades en forma nativa
(comercialmente insignificantes). Estos minerales son principalmente óxidos,
sulfuros y carbonatos del metal mezclados con otros componentes como sílice y alúmina.
Al calcinar los carbonatos y sulfuros en contacto con el aire se convierten en
óxidos. Los óxidos no necesitan transformación previa en el proceso de
fundición. El monóxido de carbono (CO) era (y es) el principal agente reductor
elegido para la fundición. Se produce fácilmente durante el proceso de
combustión usado para calentar los minerales en el horno y como es un gas entra
en contacto con la mena mineral directamente.
En el viejo mundo hombres aprendieron a obtener metales
mediante fundición en la prehistoria, en el VII milenio a. C. El descubrimiento y uso de los metales útiles
para la fabricación de herramientas, el cobre y el bronce primeramente, y
posteriormente el hierro, causaron un gran impacto en las sociedades humanas de
la época. El efecto fue tan generalizado que los historiadores han dividido la
historia de la antigüedad en Edad de Piedra, Edad del Bronce, Edad del Hierro.
En América, las sociedades preincaicas de los Andes centrales del actual Perú consiguieron la
fundición del cobre y la plata independientemente al menos seis siglos antes de
la colonización europea del siglo XVI.
Metales comunes
Las menas de los metales comunes suelen ser sulfuros. Para su obtención en
los últimos siglos se ha usado el horno de reverbero. Estos mantienen el combustible y los
minerales de fundición separados. Tradicionalmente se usaban para realizar la
primera etapa: la formación de dos líquidos, una escoria oxidada que contenga
la mayor parte de las impurezas y una mata que sulfuro que contiene el sulfuro del
metal deseado y algunas impurezas. Estos hornos de fundición actualmente miden
unos 40 m de largo, 3 m de alto y 10 m de ancho. El combustible que se quema en
un extremo y su calor funde los sulfuros concentrados (generalmente tras una
calcinación parcial), que se alimenta a través de la apertura del techo del
horno. La escoria flota sobre la mata que es más pesada, y es eliminada para su
desecho o reciclado. Entonces la mata de sulfuro es enviada a un convertidor metalúrgico. Los detalles de este proceso varían entre
hornos dependiendo de las propiedades de los minerales que componen la mena y
de su concentración.
Aunque los hornos de reverbero tienen un rendimiento muy bueno porque
producen escorias que contienen muy poco cobre, son relativamente ineficientes
energéticamente y producen una concentración baja de dióxido de azufre en los
gases que emiten, lo que hace difícil su captura, y por consiguiente están siendo
sustituidos por una nueva generación de tecnologías de fundición del cobre. Los
hornos de fundición más recientes se basan en las tecnologías de fusión en baño,
de inyectado por lanza de oxígeno, fusión autógena o los altos hornos. Algunos
ejemplos de la fundición por baño son el horno Noranda, el horno Isasmelt, el reactor Teniente, el horno
Vunyukov y la tecnología SKS, entre otros. El inyectado por la lanza de oxígeno
está representado por el reactor de fundición Mitsubishi. La fundición autógena
supone el 50% de la fundición de cobre del mundo. Hay muchas más variedades de
procesos de fundición como el Kivset, Ausmelt, Tamano, EAF y BF.
Rafael Peralta C.I. 20.022.682
Bibliografía:
http://es.wikipedia.org/wiki/Fundici%C3%B3n_(metalurgia)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario